Los números del Cristianismo (1ª parte)

Hoy es un día triste. Los miembros de Ad Absurdum nos encontrábamos realizando nuestras habituales tareas del día a día (mirar imagen 1) cuando un escalofrío recorrió nuestra espalda. 
Una certeza.
Una escalofriante sensación.
Prestos, acudimos a Wikipedia.
Y nuestros temores se hicieron realidad.
En el mundo existen unos 1.229 millones de católicos (Judas estaría orgulloso de esa estadística) y, he aquí el problema, 1.339.724.852 chinos (en 2010).
Hay más chinos que católicos en el mundo, razonamiento (sin razón alguna) en el cual debería subyacer una reflexión de terrible calado (incluyendo en ella probablemente factores como el canibalismo y la coprofagia).
Como estábamos viendo números por aquí y por allá ha surgido una pregunta: ¿Y si escribimos una entrada sobre los números del Cristianismo?
Y aquí estamos, a Paco rogando, y con el blog dando.

Imagen 1

Empecemos por el principio (es lo más sensato).

La creación de la Tierra.
Hace tiempo era difícil saber cuán vieja era la tierra que pisábamos (no existía Wikipedia), así que la gente sabia del momento, que solía estar ligada a la Iglesia (se comía mejor que fuera de ella), dedicaba su tiempo entre rezo y rezo a estos temas.
Así las cosas, un señor llamado James Ussher, arzobispo de Armagh, realizó un cálculo basándose en el número de generaciones que habían existido, la duración media de la vida humana, etc... Todo ello acompañado de la omnipresente Biblia. El resultado fue:
  • Creación de la Tierra: el anochecer del sábado 22 de octubre del 4004 a. C..
  • Expulsión de Adán y Eva del Paraíso: el lunes 10 de noviembre del 4004 a. C.
  • Final del Diluvio Universal (el arca de Noé se posa sobre el monte Ararat): el miércoles 5 de mayo del 2348 a. C.
De estos números se deducen una serie de cosas, algunas muy importantes, pero nosotros os ofrecemos otras: 

  • Ussher era un tipo que no conocía la expresión "pillarse los dedos". Siempre es más recomendable dar fechas amplias, referencias vagas (véase Biblia), o luego tendremos problemas para justificar.
  • ¿Qué problema tuvo para extraer la hora exacta de cada acontecimiento? Vamos, ya que concretamos, pues adelante. Nosotros nos la jugamos y rectificamos al buen señor: la Creación fue sobre las 23, justo después del fútbol. Lo del anochecer fue una pifia del amigo Ussher.
Otras fechas propuestas fueron las de Beda el Venerable (mismo señor que Beda el Monje, no caer en error), que señaló 3952 a. C. como fecha del acontecimiento, la de Scalliger (2949 a. C.).
Wikipedia (siempre sabia), apunta: "La elección específica de Ussher de ese año pudo haber sido influida por la creencia de aquel entonces de que la vida potencial de la Tierra era de 6000 años (4000 antes del nacimiento de Cristo y 2000 después), correspondiente a los seis días de la creación (...). Esta visión ha sido completamente abandonada en 1997, seis mil años después de 4004 a. C.".
Nos congratula saber que esa visión fue abandonada en 1997. Sería un escándalo anti-empírico el haberlo hecho con anterioridad a tal fecha.

El nacimiento de Jesús.
Sin abandonar al buen señor Ussher, señalar que cambia la fecha del nacimiento de Jesús, que coloca en el 4 a. C.

La esperanza de vida.
La S.S. (Seguridad Social, mal pensados) de la época debía ser la repanocha, algo épico, y no nos explayamos explicando por qué, preferimos el dato, el hecho, lo cuantitativo (al menos en esta parte):
  • Adán vivió novecientos treinta años, y murió.
  • Set vivió novecientos doce años, y murió.
  • Enós vivió novecientos cinco años, y murió. 
  • Cainán vivió novecientos diez años, y murió.
  • El total de los días de Matusalén fue de novecientos sesenta y nueve años, y murió.
Y así muchos más.
Se conoce que no había SIDA todavía por el mundo.

¡Cuidado! Aborto a bordo.
Agarraos que vienen curvas (del polaco: putas).
El aborto, como la copa de vino al día (antes mala, ahora buena), va y viene. Incluso en el seno de la Iglesia. Hubo una época, entre los siglos XII y XIX, en que los teólogos alegaban que “el alma humana entraba en el feto masculino alrededor del día número 40, y en el feto femenino en torno al día 80″.
Machismo aparte, esto quiere decir que “tan sólo se excomulgaba por abortos posteriores al día 80″.

A Dios rogando, y mientras tanto follando.
Si bien en algunos lugares se comenzó a exigir la ausencia de actividad sexual entre los soldados de Cristo ya en el siglo IV, el celibato, algo que parece un factor inalienable en un sacerdote, no se impuso definitivamente entre los hábitos allá por el 1545-1563, con el Concilio de Letrán, unos cuantos años después del inicio de la monstruosa y escindida secta judía que denominamos cristianismo.
Por eso nosotros recomendamos siempre la conversión al luteranismo.

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REFERENCIAS
  • ANÓNIMO (o Dios, según se mire), La Biblia.
  • BOSSI, L., Historia natural del alma, a través de: http://blogs.publico.es/strambotic/2014/10/concebido-non-nato/
  • FLAVIO JOSEFO, Antigüedades de los judíos.
  • http://www.ateoyagnostico.com/

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