La absurda historia del Ku Klux Klan

El Ku Klux Klan (KKK) es, probablemente, el grupo de extrema derecha más reconocible por sus atuendos y prácticas, sin embargo, poca gente conoce los detalles más absurdos de la historia de estos seres con aspecto de cofrade y actitud skin (como si esto no fuera suficientemente absurdo).
El KKK nació en Estados Unidos en el año 1865, inmediatamente después de la Guerra de Secesión estadounidense. En un principio el KKK pretendió ser una confluencia (palabra de moda) de grupos de extrema derecha, y su idea básica era la defensa de la superioridad de la raza blanca. Más tarde se añadieron elementos ideológicos tales como la homofobia, el antisemitismo, anticomunismo, etc. Aunque el grupo fue oficialmente disuelto por el presidente Ulysses S. Grant cinco años después de su creación, lo cierto es que aún existen grupúsculos activos en distintas partes de Estados Unidos, y se le calculan unos 500.000 miembros, muchos, demasiados para una ideología tan repugnante, pero lejos de los 6 millones que llegó a tener a mediados del siglo pasado. En cualquier caso, nosotros no nos vamos a centrar ahora en las lágrimas que provocan, sino en las risas a su costa:
Como una imagen, a veces, vale más que mil palabras, comenzaremos con estas dos, que vienen a demostrar que en una situación de peligro uno está dispuesto a renunciar a sus ideas como haga falta:
En la primera, un grupo de médicos* trata de salvar la vida a un miembro del KKK, en la segunda, un policía de raza negra protege a otro miembro del mismo grupo de activistas antirracistas.

El primer gran detalle absurdo de esta organización (o desorganización, según se mire), es que en el año 1965, cuando el grupo ya había adoptado la ideología nazi como propia, y era la principal fuerza antisemita en los Estados Unidos, uno de sus líderes, Daniel Burros, era judío. Sí, sí, judío. Daniel había nacido en una familia judía y en su juventud se unió al ejército, de donde fue expulsado por "falta de idoneidad, carácter, y trastorno de conducta". A su salida del ejército, se unió al American Nazi Party y al KKK, donde tuvo una exitosa carrera, llegando a ser el "Grand Dragon" (máximo responsable del grupo en un lugar) en Nueva York. Cuando el New York Times sacó a la luz sus orígenes, Daniel fue expulsado del KKK y se suicidó.

Pero ojo, que no fue el único "miembro extraño": en 1979 un policía negro se infiltró en el KKK. ¿Y eso como es posible? Fácil, Ron Stallworth, el policía, solo estaba en contacto con el resto de miembros a través de teléfono y correspondencia, o bien cubierto con la capucha de nazareno, y las pocas veces que se le pidió acudir en persona a algún lugar al descubierto, fue sustituido por un compañero blanco del equipo antidroga. Los miembros del KKK no se percataron en ningún momento de las diferencias en la voz.
Inauguración de la Rosa Parks Freeway.

El tercer momento épico-absurdo del Ku Klux Klan llegó en los años 90 del siglo pasado, cuando un miembro del Ku Klux Klan solicitó la administración y mantenimiento de un tramo de autovía en Missouri, solicitud que le fue denegada por su condición. En 2001, la Corte federal declaró inconstitucional la decisión de negarle ese derecho por ser miembro del KKK, así que no quedó más remedio que cedérselo, sin embargo, como se suele decir, el estado de Missouri quiso "trollear" un poco al xenófobo empresario, y en una maniobra que nadie podía prever, le cambiaron el nombre a la autovía de "Missouri highway" a "Rosa Parks Freeway". Rosa Parks fue una mujer de raza negra activista por los derechos civiles de los negros. Así pues, se da la paradoja de que, en la actualidad, el administrador de la Rosa Parks Freeway es un miembro del KKK.

Otro detalle absurdo (aunque no tanto) es la relación del KKK con la infancia: famosos eran ya desde mediados del siglo XX los campamentos de verano de este grupo, a los que acudían los miembros con sus familias para enseñar a los niños a odiar a todo inmigrante, negro, judío, comunista, etc., a odiar en general. Pero en 2009 dieron un paso más y comenzaron a emitir en televisión "The Andrew Show", un programa infantil en el que un niño rubio dialoga con otros chicos de su edad (también rubios) sobre cuestiones de todo tipo. En teoría el niño está dando su propia opinión, sin embargo, está bastante claro que está leyendo:

Pero no queremos despedirnos sin recordar nuestro episodio favorito de la historia del KKK. Hace ahora un año, se publicó una noticia que parecía sacada del Mundo Today, pero que, afortunadamente, era cierta: el líder del Ku Klux Klan fue detenido por mantener relaciones con un travesti negro en un coche en la vía pública. Franzier Glenn Miller, acusado de matar a tres judíos en Kansas y fundador del Partido Patriota Blanco en Carolina del Norte, fue encontrado en su vehículo por la policía de Raleigh "haciendo cosas que para el fiscal no es cómodo decir en voz alta", declaró el fiscal. Cuando fue interrogado trató de "limpiar su imagen" declarando que había contratado al travesti negro para pegarle una paliza, pero que "una cosa llevó a la otra" (verídico). 

Franzier Glenn Miller, declarando en el juzgado.
Quizás el último y más absurdo capítulo de la historia del KKK está aún por llegar, y es que algunos sectores de la organización están proponiendo la apertura de la misma a negros, judíos y homosexuales para actualizarse y luchar todos por un mismo objetivo: "una América fuerte", al menos así lo manifestó John Abarr, miembro del Ku Klux Klan, al que ahora propone llamar "Caballeros de las Montañas Rocosas". Aunque la propuesta ya es bastante absurda para un movimiento xenófobo, aún lo sería más si se llegase a producir, aunque la idea no parece contar con el respaldo de los grandes maestres, que señalan que viola los principios fundacionales del Klan.


*Corrección: nos dicen que la fotografía del equipo médico es publicidad de la revista Large, en cualquier caso, estamos convencidos de que escenas así tuvieron lugar en muchas ocasiones. Gracias a @umurawi por la corrección.

No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.