#Homeohistoria. Reseña libre de «Otros mundos»

Dado que estamos publicando una serie de entradas sobre homeohistoria (¿Qué es la homeo-historia? y #Homeohistoria. Nivel 1: Magufadas totales y #Homeohistoria. Nivel 2: Las teorías descabelladas), y que recientemente se ha estrenado el programa Otros Mundos en #0, hemos decidido dedicarle una entrada para analizar un ejemplo homeohistórico casi en tiempo real.

El programa se vende así: "El escritor Javier Sierra, Premio Planeta 2017, nos invita a compartir en #0 su pasión por los grandes enigmas de la Historia en Otros Mundos. El primer formato documental sobre los enigmas de nuestro mundo pensado para toda la familia".

La cosa va de enigmas.

Y como sabemos que a Sierra le molan las ikerjimenadas más que una caja a un gato, nos hemos decidido a ver el primer programa. El joven maestro Gandalf diría: «No diré "No lloréis", pues no todas las lágrimas son amargas». Nosotros decimos: «Llorad amargamente por nosotros».

Otros Mundos: Episodio 1: La luz de la batalla | #0

Empieza en el espacio. Un programa de historia. Bueno, a lo mejor va de la carrera espacial. Ahora se ve una nave espacial con un niño intentando contactar con la Tierra. Pues sí que ha cambiado Laika. Pasan cosas y el niño está ahí solo mientras todo se agita.


Ah, no, que era todo su imaginación.
Estamos en Teruel, 1979. Pues tampoco es que sea muy halagüeño el sitio ni la época. El niño va en bici, llega a casa y se pone a ver la tele. Madre mía los millenials con las pantallitas.
Espera, se viene la voz en off:

"Soy Javier Sierra. Cuando era niño empecé haciendo preguntas. 
Llevo toda la vida buscando respuestas." 

Y SE VE UNA PUTA PIRÁMIDE.
Cinco minutos y treinta y cuatro segundos han tardado. ¡Y porque la introducción es larga!

En otro orden de cosas, el niño era un trasunto de sí mismo. Qué humilde.
En fin, se ve una intro chunga y vuelve a hablar. Que desde niño quería ser el Sherlock Holmes de las magufadas, dice. 
Empieza yendo a la Cueva del Toll (Sierra y una mujer que hace de guía), yacimiento prehistórico con pinturas rupestres y restos neandertales ubicado en Barcelona.

Os dejamos un diálogo:

Guía: Esta zona la usaban de cementerio.
Sierra: O sea, que utilizaban la parte más oscura, lo más ignoto, como si fuera una alegoría del más allá.
Guía: Ummm, nnnn... Puede ser.  [IS DICIR, que como no se sabe, tampoco le va a dejar de mentiroso en su programa, pero que vamos, lo más probable es que enterrasen dentro porque normalmente preferían vivir más cerca de la salida, y no es cuestión de dormir cerca de cadáveres].

Ahora cuenta una anécdota sobre que leyó hace años un artículo que le dejó impresionado. Saca la revista, que se llama Mundo desconocido: misterios de nuestro mundo. Con dos cojones. Ni el National Geographic ya.
En la portada de la revista dice: "¿Quién disparaba balas en la prehistoria?"



La guía se ha quedado picueta. Pobrecica.

OIGA QUE HE VENIDO PORQUE UNA REVISTA DE HACE MÁS 
DE TREINTA AÑOS DICE QUE EN LA PREHISTORIA DISPARABAN BALAS.

Es que nos podemos imaginar la cara del productor cuando le dijeron que tenía que llamar para pedir cita en la cueva.

Mira, dato curioso: uno de los individuos encontrados en la cueva vivió unos 50-60 años. Pero ahora el buen Sierra añade: "Es decir, que nos encontramos un cuerpo colocado en una situación extraña que quizá tiene una explicación, una edad prácticamente inexplicable [¿?] y un agujero misterioso que no sabemos que es lo que lo ha causado".

"En conciencia no me puedo ir de este lugar sin resolver este misterio", sentencia. Bueno, macho, qué.

Se van. Y ahora dice: "El asunto del cráneo agujereado por una bala hace más de..." ¿¿¿??? ¿De repente estamos seguros de que fue una bala? Qué rapidez. "Aquel brutal anacronismo me hizo deducir muy pronto que no todo estaba en los libros de texto del colegio".

SEÑOR, QUE ESO SE LO HA INVENTADO USTED.

Secuencia que nos muestra que desde niño es muy listo.

Secuencia transportando el cráneo para someterlo a pruebas.

Aparece Miguel Botella, antropólogo forense. Le han liado para hacer las pruebas, y aquí está el pobre hombre.

Sierra: "Además de agujeros de bala, ¿qué otros orificios extraños se ha encontrado usted en su carrera...?" (CON CARA MUY...)



Juramos que ha dicho esa frase. Con énfasis en "extraños".

Sierra: Bien, doctor, al final hemos podido conseguir confrontar un viejo misterio con las herramientas de la alta tecnología y de la ciencia contemporánea. ¿Qué es lo que nos están diciendo de este cráneo con un supuesto agujero de bala?
Doctor: Lo que tenemos es la salida de algún elemento desde los senos frontales, es decir, o una sinusitis crónica o un mucocele, una acumulación del epitelio que se puede infectar. (y sigue...)

Pues menos mal que hay alguien cabal por aquí. Pero es que todo está mal. La premisa es falsa. No hay un supuesto agujero de bala, alguien hizo algo de dinero escribiendo sobre un agujero en un cráneo y ahora tú lo presentas como un gran misterio, y viene el buen doctor, con toda la paciencia del mundo y flipando un poco por la pasta gastada en el proceso, y se mea en tu cara. Pues muy bien. Pero es que todavía tiene el rostro de volver a la carga (MIENTRAS SUENA MÚSICA INTRIGANTE).

Sierra: Parece que tenemos el misterio resuelto PERO queda una puerta abierta porque en este mismo artículo quedan otros cráneos... en Rhodesia [dice Rhodesia porque en la época de la revista todavía existía], en Rusia... en muchos otros lugares del mundo [el doctor pone cara de "Pero dónde me he metido"] que parecen impactos de bala. ¿Quién sabe?
[Doctor aprieta los labios, desvía la mirada, y responde por compromiso]
Doctor: Quién sabe. Tendremos que buscarle el argumento científico...
Sierra: Lo importante es seguir soñando.

Vaya hostia tiene. Y... oooooootra vez él de niño. Espera, ha encontrado otro misterio siendo niño. EL MISTERIO DE QUIÉN APROBÓ ESTE PROGRAMA. Ah, espera, no es ese. Ha dicho Cuenca. Esto mejora. De las balas prehistóricas a Cuenca. Hay nosequé misterio en el escudo, y ha quedado con un periodista para verlo, porque historiadores en Cuenca no debe haber. Año 1176. Alfonso VIII tiene 19 años. Nos cuentan su vida. Alfonso rodea Cuenca para tomarla en 1177 (así que la fecha de antes nos la ha dado gratis), y parece que las tropas ven "luminarias, estrellas, luces" por la noche. Mirada penetrante de Sierra a cámara. 

Secuencia recreando el momento (es gracioso porque el rey está en su tienda tranquilamente pero lleva puesta la corona, no sea que no sepamos que es el rey). Salen de la tienda para ver qué pasa. Y se encuentran...


AHÍ LO LLEVAS.


Mucho mejor, dónde va a parar.

ESPERA QUE HABLA.
"En pie, rey de los hombres" [es que se ha arrodillado; anda que nosotros no estaríamos ya remando hacia África]. "Acércate. Tengo un presente que entregarte". Ojalá sea lejía del futuro, que a esta gente le vendría bien. Pues no, es un mojón. Que diga, una escultura de la Virgen y el niño.

Sierra: Claro, aquello se interpreta como una señal sobrenatural de apoyo a Alfonso VIII.
Rollos sobre estrellas, la Virgen, luces, un pastor, blablabla. Una leyenda medieval como otra cualquiera, vaya. Venga, daos prisa, que llevamos solo media hora. El caso es que el pastor viene a hacerle un mandao a la Virgen, a contarle al rey cómo acceder a Cuenca fácilmente por un camino poco conocido.

No, el pastor no es este.

Ahora nuestro Indiana va a ver qué hay de verdad en esto. Volvemos al pasado. El niño-Sierra tiene miopía. Pos mu bien.

Sale Eslava Galán. Bueno, mira, por lo menos él ha explicado bien la batalla de Alarcos, los problemas en Despeñaperros y las Navas... (ojo, hemos saltado en el tiempo)

Recreación de Alfonso VIII bebiendo vino, desesperao porque no puede avanzar y el enemigo les dobla en número. Le dicen que ha aparecido un pastor viejo en el campamento. El mismo tipo, Martín Alhaja, le va a sacar las castañas del fuego otra vez. Les dice que hay un camino sin guardar.

Recreación de Las Navas de Tolosa.

[Pasan minutos, blablabla. Luces. San Isidro Labrador, blablabla].

"La lección que recibo de Juan Eslava Galán es importante: el prodigio siempre ha sido uno de los grandes motores de la historia".

Oh, espera, eso es un...


Eslava Galán ha dicho: "Algunas luces es evidente que deben ser estrellas, otras pueden deberse a fenómenos naturales, pero es que el fenómeno de las luces relacionado con el encuentro milagroso de reliquias o de imágenes enterradas se sigue repitiendo hasta el siglo XX, y los prodigios ayudan tanto a un bando como a otro, y claro, la moral de un soldado queda mucho más alta si en la víspera de enfrentarse tienen noticia, que pueda ser cierta o no, de que han ocurridos prodigios recientemente". Es decir, que ha explicado algo obvio. Un ejemplo de eso que comenta los tenéis en nuestra entrada sobre fuentes históricas.

Secuencia de él de niño rollo peli de E.T con  su bici y su chaquetilla chillona. Llega a un escudo que hay en una plaza y la estrella del escudo se ilumina y sale volando. El niño sigue a la estrella y... hay un toro. Y lo acaricia. Porque patatas.

Menudo rollo de programa, de verdad.

Leer los comentarios es un viaje a una dimensión paralela en la que este señor es un gran investigador y esto no es un programa que nos ha intentado vender un bluf y una leyenda como acontecimientos reales. Que sí, que la producción del programa es buena, mola cantidubi. Los técnicos, chapeau. Y Javier Sierra, al igual que Iker Jiménez, como comunicador puede ser la polla. Un aplauso.

Bueno, si queréis podemos ver otros pro... já, no.


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1 comentario:

  1. Esto mismo es lo que me pasaba a mi cada vez que escuchaba Ser Historia, programa en el que Javier Sierra es colaborador (¿casualidad? no lo creo Carmen). Por la descripción es que diría que es el mismo programa prácticamente: parten de una premisa histórica, hablan de ella un par de minutos y de repente ZAS, te cuelan la magufada y de repente no entiendes nada y empiezas a sentirte sucio

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