Los testículos de los Bubal. No les faltan huevos, no

Sabemos que los temas de Antropología os vuelven locos, no tanto así los temas sexuales, así que hoy intentaremos unificar ambos temas para ver cómo pasan. Hoy os vamos a hablar de los testículos de los varones de una tribu africana llamada Bubal.


Estos son los Bubal, y sí... esos son sus testículos. Esta tribu habita en la frontera entre Kenia y Somalia. Se trata de una sociedad dedicada mayormente a la ganadería, con unas costumbres bastante semejantes a las de los pueblos vecinos, a excepción de una, que es la que "marca la diferencia".
Cuando los científicos europeos quisieron llegar al fondo de la cuestión y averiguar qué hacía que los bubal desarrollasen semejantes bolas, se llevaron una desagradable sorpresa: todo era una cuestión de dieta, y de una dieta poco habitual. Y es que los varones de la tribu lamen la vagina de las vacas y beben su menstruación desde que nacen hasta que se casan. Esto se debe a que los miembros de la tribu creen que de esta manera, se convierten en guerreros fuertes y valientes. Y, ciertamente, nadie les podrá decir nunca aquello de "faltan huevos". La concentración de vitaminas B6, B12, E y D, junto a la abundancia de hierro, magnesio, fósforo, calcio y potasio, regado de todo un festín de hormonas hace que no sólo crezcan fuertes y valientes, sino que, además, superada la pubertad, a los 18 años, vivan un segundo estirón (pero esta vez no a lo largo), y lleguen a desarrollar unos testículos que llegan a alcanzar diámetros de hasta 70 u 80 centímetros de diámetro.

Pues nada, hasta aquí la noticia de hoy. Antes de envidiarlos, y aunque su capacidad reproductora no se ve influida por el tamaño, pensad en los inconvenientes que tienen semejantes atributos. Aunque nos comentan que alguno de nuestros lectores ya se ha comprado una vaca.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. La historia parece muy improbable. El consumo de sangre del ganado no es extraño, ya sea sola, mezclada con leche o con piñones y harina; el problema sería la fuerza de succión necesaria para obtener sangre aplicándole un cunnilingus a una vaca, pues estas no presentan una menstruación externa: a diferencia de lo que sucede en nuestra especie, el endometrio es reabsorbido al final del ciclo reproductivo. En cuanto a la presunta "tribu bubal", no aparece información acerca de ella que no sea la referida a este relato. La foto con que se la asocia seguramente muestra a afectados por elefantiasis, enfermedad prevalente en climas tropicales y subtropicales.

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  3. En cuanto a la segunda imagen, lo que hace el chaval es soplar aire dentro del útero de la vaca; este estímulo resulta en una especie de pseudoembarazo y permite una mayor producción de leche. Es una práctica utilizada desde la prehistoria, apareciendo en algunos grabados rupestres.

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